Alguien más listo que yo (mucho mas), me ha explicado hoy (en voz baja) lo que son las diferencias inevitables e incontrolables. Y ahora no me acuerdo de nada, pero antes has tenido tanta verdad. Y tanta razón.
Menos airbag y más paracaídas.
Alguien más listo que yo (mucho mas), me ha explicado hoy (en voz baja) lo que son las diferencias inevitables e incontrolables. Y ahora no me acuerdo de nada, pero antes has tenido tanta verdad. Y tanta razón.
Menos airbag y más paracaídas.


Ya no parece ayer cuando me vacilabas el primer beso, ahora está todo tan lejano como aquel viaje que nunca hicimos y sabes que, ahora me encantaría estar mirando las fotos que te prometí en aquel álbum que se quedó a medio, y sin embargo ni si quiera fui capaz de dejar una buena imagen de mi [...]

El día que observé que llevabas vaqueros remangados debí comprender que no te gusta arrastrar nada a ras del suelo. Pero quizá ese día acabé mas ocupada en tratar de arrancártelos en la parte de atrás de tu coche … a partir de ahí supongo que ni me importó saber que podrías llegar a ser el mayor de mis pecados, así que empezamos por sentarnos en la última fila de un cine, comiendo palomitas, besos y pelis de ciencia ficción…
... Solo compartíamos el odio por cualquier tipo de distancia y el amor por... No hubo casualidades. Me buscaste cinco veces y media, pero al final fui yo quien te encontró mirando al mar después del café.
... Al principio me asustaba la idea de meterme en tu cama, aun así acabé con soltura desordenando las sábanas, tus besos y tu vida. Fue a partir de ahí cuando tu comenzaste a ordenar la mía. Me fascinabas con tus cuentos increíbles, me lo creía todo todo. Que habías salido en el periódico, que una vez casi te mueres, que llevas un clavo en la pierna...
... Me contaste todos los lugares en los que habías estado, todos tus hazañas con éxito y todos tus amores sin amor. Rayé todos tus discos, cosí botones a tus pantalones y me deshice de tu reloj. Eso era demasiado, así que hicimos un trato. Tú te quedabas con mi inocencia y yo me trabajaría tu sistema nervioso…
... Me inventé un mundo para tu corazón y para mi estómago. Y es que lo nuestro no tenia nada que ver con las pelis de amor de la tele. Era mucho más especial, con mas rotos y con todas las canciones que me enviaste en repeat...