lunes, 20 de enero de 2014

cuando ganar es dejar de perder

"la verdadera vida es lo que sucede dentro de nosotros"


esta es la memoria de una historia llena de voces que consiguen traspasar la barrera del silencio. de las risas que viajan mas rápido que la luz por el espacio. de las veces que aún hoy, cuando me intento escuchar solo suena la lluvia en los charcos

esta es la experiencia de sonrisas que machacan como un grifo goteando en la cabeza, de las verdades que se lían y duelen como un beso que se queda en la mejilla

esta leyenda es mi mejor tesoro y mas allá de lo que crees, soy como un pirata sin rumbo que cava hoyos en todas las ciudades para enterrar cualquier impulso de volver a navegar con esos mapas que se empeñan en que eres de verdad





a mi lo que me pasa es que ya no se si dios existe, pero si miro atrás reconozco: fui muy creyente
y lo mismo me pasa contigo

y después de tanta fe, de nombrarte mil veces,  de quererte en silencio... aún después de que se acabaran las llamadas, después de dudar como dudan los ciegos, de soñar como los locos, de mirar como los sordos; mucho después de haberte buscado como en un aeropuerto, de haberte esperado como en una estación, de haberte temblado como en una despedida. mucho después de cerrar la puerta, de explotar las burbujas, de jurar nunca más...

aún después de todo eso, admito, que de algunos pactos, fui la parte que siguió cumpliéndose, como una fecha en el calendario que no tiene mas remedio que ser. y seguir siendo




sabes, la violencia mas cruel es la de una guerra que no te dejan pelear. como una vida que no te dejan defender. como un grito que tienes que tragarte y notas como te agrieta mientras baja

como una cara que tienes que olvidar.
y no la olvidas. se queda en el aire, con la magia y las cartas que dejan de llegar...

y no la olvidas. se queda cerca de algún lugar entre la realidad y las cosas en las que crees. y la notas en el pecho cuando te desnudas o en los ojos cuando los cierras...



entonces alguien escribió: la realidad es que solo hay una cosa sincera del todo...
pon la cara que tú quieras, pero si me queda alguna media verdad es que yo, cuando me acuerdo de ti sonrío, como ahora, personaje

la otra media es que cuando sonrío, me acuerdo de ti,
también de mi,
contigo
cobarde



y ahora, cuando ganar es dejar de perder, y con el oleaje de otros mares, y el frío de otras tormentas, me siento capaz de hablar de naufragios. todos los que me conocen, que son unos pocos que conozco, dirán que ese no era mi barco, que de aquel temporal la equivocada era yo; pero los que me vieron nadar a contracorriente y tragar agua saben que de mi particular batalla lo único que perdí fue la prudencia. que de mi particular pasión lo único que me olvidé fueron los límites. que de mi particular sonrisa lo único que descuidé fueron las razones. y así, ahora, sin perdonarme todavía, me queda sin embargo, este aire de entusiasmo en la expresión



hoy confieso: como buena pirómana, sin remedio, removí las cenizas, me enganché a la pólvora y viví de los restos de un fuego, artificial como esas noches en que reincidía peligrosamente y sudaba el miedo de que fueras el fantasma que no podía abrazar



mira, a mi la droga me hizo tan feliz que a día de hoy todavía lo soy, pero la resaca me llevó muy lejos, que fue traerte a todas partes... y entonces te das cuenta de que olvidar es un juego que te hace perdedor en el mismo momento en el que decides jugar. como un vicio. como la necesidad de soplar esa vela y que no se apague y sigues soplando y soplando...

pero ahora que he reaprendido a respirar, el viento me ha enseñado que olvidar solo es rendirse, y en nombre de todos los recuerdos sonreír

mirarme a través de esta lejanía y verte a ti de cerca
saber que ninguna brisa me traerá de nuevo,
comprender que ningún huracán te arrastrará de aquí, 
que yo ya no volveré a ser yo
y que tú, sin embargo, siempre serás ella



y esta vez sin cruzar los dedos
me da igual