Balas Perdidas
sábado, 3 de marzo de 2012
Lo hice
Crucifiqué a Dios en mi espalda para que no se olvidara de mi. Y a ti te puse el pecho para que creyeras.
Pero no funcionó.
Y os entiendo a los dos.
Entradas más recientes
Entradas antiguas
Inicio
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)