pasta
especias para la pasta
avena para las galletas de plátano y pasas
pasta para tu fidegua, riquísima
canela en rama
sopa de sobre
más especias
café
café soluble para cuando no había café
infusiones para tus no desayunos
miel
tomate frito
sal
maíz para tu pasta
jarabe para la tos
aceite
atún
arroz
amor,
tus zapatillas en el salón aún te esperan y eso que ya les conté que tus pies ya pisan otra orilla. Charles tampoco lo entiende y todavía abre la puerta para preguntar por ti. así que cuando los nuevos me han preguntado expectantes quien eras, les he tenido que inventar, sin saber en que parte de mí me latía el corazón, quien es, o quien era, la chica que lleva tu nombre. y probablemente te hayan imaginado preciosa entre mi media sonrisa y el brillo de sus ojos porque todos sonreían...
ese día fue como la inundación de la calle que al final te perdiste. maravillosa. el agua imparable lavando el asfalto y mis ojos...
también te olvidaste unos calcetines en los cajones y aún queda tu olor en el armario, un mensaje en el baño, tus labios en el retrovisor... eso es todo lo que no me puedo llevar y seguirá apareciendo como esos cristales diminutos que se clavan en la planta de los pies. yo no lo sabía, pero del amor al olvido hay todo un mar de urgencias furiosas conmigo. y mientras dure su rabia, no se conjuga el olvido contigo...
también dejaste a los niños preguntando por ti sin mirarme a la cara. el marco de la puerta ya no te esconde pero creo que todos cerramos los ojos y, como en un truco de magia, deseamos que aparezcas tú y no esa bolsa de golosinas que parabas a comprarles. eras su alegre y dulce ritual y ahora eres el mío aunque nadie lo entienda
dejarte después de que te hayas ido es por fin llorarle a tu ausencia que vive atada como una pulsera en mi tobillo. dejarte antes de que te hubieras ido aún no me lo perdono, ni me lo perdonará jamas esta casa, ni la humillación del desahucio en los ojos de la gente que ya no me mira, me ven sin ti...