jueves, 27 de junio de 2013

sube la marea

y la orilla trajo una botella sin mensaje
para que nos desafiasemos a la cara
leyendonos los antecedentes de un hola
que tartamudearía en los ojos mas firmes
convirtiendo los pestañeos en los peores temblores
si se pone a la vista

y las verdades intactas se sonrojan,
adolescencias que me dicen al oido que le diga
que en las cartas me sale su inicial;
y con esa letra, tan diosa de la Tierra
tan reina de los cielos
de los inoportunos que sabemos que la séptima letra de alfabeto
tiene mucho que ver con que sean siete también las maravillas
y siete, por supuesto, los pecados,
capitales que caben en su cuerpo


la habia buscado bajo el sol

habia propuesto boca arriba,
su sonrisa
mirando al frente
(sosteniendo aun la realidad que mas me pesa...)
había un par de descalzos, sus pies
mojando al mar
provocando olas que desobedecen las mareas,
su sonrisa
y entonces me quema en la planta de los mios, mis pies
un "la vida no es igual sin ti"


me resta este mar
cuando se pasea por la orilla de otra playa
y otra arena le escribe lo que necesita,
su sonrisa,
que ya no es esto...

yo que solo fui la chica que entendió todas las guerras de sus ojos
y que aun le firma Paz cuando habla de ella, de su sonrisa
pero mejor bajar la mirada
que un frente a frente casual, como la playa

la de cosas que me gustaria contarle sino hubiera cambiado.
o si yo fuera otra distinta a la que encendió una playa
para jurarle un incendio en mi pecho que no nos quemaría...,
los 22 dias que tiene mayo antes de ser mio,
el minuto de silencio que guardo antes de cada final,
o el 1 de julio que le robé a los gatos de tejado


ahora solo busco que me hagan daño
para decir que estas heridas ya no son de su cocina
ahora dicen que soy un muro de roca dura y cierto es
que aún me protejo con su piel
de eso de entregarme en otros brazos

que nadie me toque, porque las cosas rotas terminan haciendo daño...
y yo solo soy un destrozo de su colonia
su disparo a bocajarro por la nuca, la diana sin esfuerzo de su rostro
un adios sin para siempre
una sonrisa sin compromiso
un te quiero que la perdió...


y la ley. me habia olvidado de la ley del humo
certezas que le enseñé a sus ojos, sin miedo
mentiras que se dejaban caer como la ropa que estorba...
yo no fui su descubridora,
porque ella era tierra de nadie antes que mía
y yo, que quise fértil de sus días
confundí crecer con creer

no hay otra realidad mas emborronada
porque no habrá otra falta de amor ortográfico como este,
su nombre no tiene sinónimos
y para encontrarle un contrario basta con mirar al resto,
o vivir de esta manera, en la que solo se sonríe en las fotos

lo que me está costando dejar de mentirme,
es como sostener un pasado que no me pesa
la de cosas que he perdido desde que ella no me gana
la de veces que hago daño desde que no la sufro...




la vida viene a echar el humo de aquí;
la gente ya no me nota que no está
porque nadie sabe que yo aún no he dejado que se vaya,
cuando sonríe en las Ramblas o en mis últimos dos mil sueños

entonces solo me queda luchar la sonrisa
del día número trescientos noventa y pico en que me doy cuenta que no la tengo;
y la llamo libertad
por eso de que es lo que nunca tenemos

yo no soy de rendirme,
pero su cara lo hace todo reciente, tan sutil a reavivar
tan sublime al restaurar,
como sus manos de gasolina, como el verde de su ropa;
como un espejo que me enseña que a su lado fui superior
si la pregunta es: ¿cuando volveré a ser yo?
la respuesta es: no hay nadie que se le parezca

y así, es fácil comprender que ya no me queda nada que lucir
ni magia mía de la que ella no se sepa el truco...
ni ilusionismo de nadie, ni drogas, ni espejismos que vuelvan a verme nacer
por algo de lo que cualquiera querría morir










miércoles, 12 de junio de 2013

sigo viviendo mi historia desde dentro del laberinto. hay mil puertas que abrir. y yo me he empeñado en querer volver por donde vine. en querer volver con quien vine.

soy la bestia que solo llega a estar encantada. y cuando el humo cubre la ciudad, es porque estoy frotando las promesas para crear alguna luz que ilumine esta ceguera. que me explique como la humanidad se ha pintado este presente, con el futuro que tenía. la historia no nos quiso y me dejó un ala rota para que no se me olvide. para no volar muy alto de la realidad. te lo dije: hay pasados que me prenden. hay mentiras que me crean

hay verdades que nunca lo fueron...destacar de entre la escoria no me convierte en paraíso

hay distancias que me miden. tengo mucho que perdonarme cuando quererte ha sido lo mejor que me he querido.

y cuando no hay luz, solo hay voces y caras que conoces muy bien.

me quedé dentro del laberinto. con la tierra para mi, y el aire a tu favor. detrás de cada puerta incorrecta pusieron pieles de animal para no morirse de frío. nadie quiere que desistan los valientes, no hay ningun cuento en el que se rindan.
es mejor prometerles un final feliz escurridizo. como cuando haces mas pequeña una portería cuando nadie está mirando.

el vacio. lo que llena

y los espejos. pedirse mucho perdón. poner cara de que toda irá bien. poner tono de guerrero y decirse en voz alta que el amor fue solo una actitud y ella, una forma de vivir



intento cuidar el barrio para que vengan los alquilados a decir: nunca olvidaré su libertad, la noche que me emborraché y las mil maneras que tuvo de hacerse la maleta y no llegar a irse jamas.

y que la calle responda: si no se quedó es porque nunca llegó a venir
y yo diga en voz alta: ¿quien?
y cruce un vendaval por mi pecho que confirme que sea el que sea el dios que sople el aire coge aliento de tu olor. y se llena la boca enrabietado preparándose para la próxima vez que alguien te nombre y yo me haga la sorda


me esquivo muy bien. y me recuerdo a ti. porque te nombro hacia dentro y escuezo como fuera de la ley. y lloro de placer para dar la cara sonriente a la tristeza. para que nadie lo entienda. para que sigan sin entenderlo y sin entenderme.

me toca vivir porque son las reglas del juego. lo peor de la guerra es entenderla. y esta falsa paz eléctrica que mata cuando alguna pasión me moja los ojos.

encendí una playa a pesar de las mareas. y tu apagaste la luz antes de cerrarla. para siempre. y rompe en mi cara una ola de aquellas sonrisas despreocupadas que te tenían. y quererte es como beber agua salada solo porque me encanta el mar.



la niña del carnet juega conmigo. y lanza los dados: el silencio es parte de la partida.
por eso hay quien se marcha
por eso yo sigo jugando
y sonrío, como si ganar(te) fuera algo que yo supiera hacer.