domingo, 6 de abril de 2014

vida

se llama vida,
lo sé porque me la dio el sol
tiene la voz limpia de promesas
y me esquiva siempre que disparo
contra mí misma

se llama vida, seguro
lo sé porque sabe volar y no se cae
de los sueños ni cuando duerme conmigo
que todavía pierdo el equilibrio
porque no soy capaz de sostenerle la mirada

se debe llamar vida
porque me encoge más toda su verdad
que cada una de mis mentiras
y me alejo tanto y tan fuerte
que volver debería ser imperdonable

se debe llamar vida
porque esa mirada bélica me jura paz
pero me rindo yo
y esa sonrísa animal
es tan fresca y tan dulce
que todos quieren beber
de su boca

yo la llamo vida
porque cuando hablamos de la muerte
siempre me pilla el infarto
y la resurrección en su pecho
y cuando hablamos del pasado
se que las deudas
se las quiero cobrar a ella
que sólo tiene la sonrísa
y una infancia que no acaba

se llama vida
lo sabe el aire cuando se lo guarda
y el mar que aún no la ha visto
y la tierra que toca sus pies
después de mí
y se ríe

lo sé yo y lo sabe la libertad
que la dejamos ir
porque verla
venir-
se
parece tanto a un amanecer

lo sé yo y lo saben los celosos
que saben que toda sonrisa
tiene una parte inconveniente
y la suya no iba a ser menos
es más

mi vida, necesito margen para los errores
y la falta de equilibrio
de mi piel,
entre tus brazos, la tierra y yo
somos propicios a temblar

y a romper mapas
como si fuesen fotos que no queremos mirar
porque nadie entendió que lo importante no era la ausencia de paisaje
sino la compañía
de morirse por alguien

el olvido es la distancia y no al revés
el primer beso no se da con la boca
se da con la sonrísa
y una espera se hace más corta
si cuentas pulsaciones y no el tiempo

pero a ti que te voy a contar
que lo has hecho perfecto
como un abrazo de aeropuerto
como el sexo nervioso de dos manos
que escriben en tu espalda sin que lo sepas

me quedo

contigo en cualquier lugar del mundo