Hay
palabras que cambian de vida conforme van saliendo de ciertos labios, o
hay labios que andan por ahí metiéndose en la vida de ciertas palabras.
Odio las bocas sin corazón. Y sus palabras con la vida en otros labios que se lanzan sin miedo. Y sin puntería...
Hay
palabras que aún no hemos dicho. Hay palabras que te dejaron a medias y
otras que te parten en dos mitades. Y no es lo mismo. Porque existen
palabras agudas que se sueltan sin saber y existen palabras graves que
sabes que nos sueltan. Para siempre...
Hay
palabras muy tuyas y hay palabras muy mías. Hay palabras que te
tiemblan, y hay palabras que ven como tiemblo cuando las dejas al borde
del precipicio. Y no se las lleva el viento, pero me destrozan contra el suelo...
Hay
palabras naturales que hablan claro y existen otras palabras que gastan
todos sus sinónimos antes de dejarse querer... Porque a mi no me gusta
hablar de amor. Por eso te guardo en cajas las palabras aunque insistan y
nunca se callen...
Porque
no me queda voz para esas palabras que me vuelan los mares, que me
lloran encima, que me duermen pegadas... Prometo volver encontrarte
mientras me curan las palabras que un día me envolvieron en el mismo
cuento que a ti.... Y entenderás entonces que tengo palabras que no se
agotan...
de abrazarte...