jueves, 10 de enero de 2013

Y a ti, ¿quién te salva?



10 de enero de 2013 y sigo en pie
de guerra, ganando terreno
en sonrisas donde no puedo descansar

queria decirte que estoy agotada
que esta guerra está siendo más fría que dura
que estoy luchando con tristezas y no con violencia
y que lo peor, lo peor de todo es que cuando gane la batalla
cualquier medalla me sabrá a plata
a palmada en la espalda
a diploma por haber participado en esto de quererte
olvidar

queria decirte también que he puesto a las putas
ganas de abrazarte
en cada esquina
a modo de trampas donde mejor no caer
que hago expediciones por los parques
por si acaso me encuentro 
con el valor de una cara que no te sonria
y que sé que has cambiado
de pendientes...

que he mandado espías a todas las ciudades
donde venden postales 
que tengo estrategas conspirando contra tus miedos
porque hasta que no acabe con ellos
que nadie me pida promesas 
ni dignidad

que es la poesía quien me da la osada libertad
de seguir haciendo esto contigo
o sin ti, que ya es lo mismo
que son estas líneas quien me salvan de mi
y me acercan a ti como alivio
que cura las noches

pero ya se sabe,
en la guerra no hay justicia
ni perfección en las pasiones
ni final en mis historias...

sábado, 5 de enero de 2013

Inoxidable


todo este pánico al asfalto
por si me cruzo con tus zapatos
y tropiezo

porque ya no miro a los ojos
de todas esas caras
que se vuelven mascaras de carnaval
cuando piso por donde ya has pisado

las estatuas de sal
ya no somos todos esos que lloran tu dulzura
hasta deshidratarse
las estatuas de sal
es toda esa gente que muere de sed
por la boca
cuando te ve pasar

y yo cansada de que siempre aparezcas
y no me dejes
ni cuando me dejas

y odio que me saques del coche en los semáforos
y me digas
tu vida no es por aquí y ademas llegas tarde

y odio que a mi me de igual
porque nadie me espera
porque con estas pintas
y este pelo
solo podría engañar a quien ya me conoce

y detesto este reinado tuyo
sobre cada uno de mis universos
este tiempo de anidar en el puto silencio
de tu voz descarada
en mi mente

perdimos todo lo que nunca querias encontrar

y ahora que todo está
perdido
sigues buscando
ese trono
donde coronar a los aspirantes
que te conmueven








mira, yo no tengo miedo
pero soy una maldita cobarde
que no se atreve a consumir el resto de tu vida
que es la eternidad
y sigue donde siempre gritando
este puto intento de abandonarte
entre líneas
que no hacen mas que darte la parte de vida
que te pertenece
porque ¿recuerdas...?
"la vida no es igual sin ti"

pero contigo tampoco es vida
maldita locura secreta, la tuya...
y la mía
empieza a asustarme

asi que cállate por favor
pronto seré alguien normal, con voces normales

asi que deja ya de recordarme

como huele mayo en tu ropa
y deja esa mania de colgarte en mi cuello
de esconder tu sombra detrás cada farola
de escribirme promesas en las manos
para que no se me olviden

y no vengas ni una mañana mas
a despertarme
si no sabes donde vivo
si no te acuerdas de que este mundo esta desequilibrado
porque el peso fuerte es el amor

inoxidable

a nuestras lágrimas