viernes, 31 de diciembre de 2021

El año del destiempo

 2021. El año del destiempo. El tiempo del desaño. El niño mimado que eligió jugar solo, y otras veces con nosotros. 2021, puedes estar seguro de que tienes tanta culpa como yo de que nos evitemos la mirada porque estoy completamente convencida de que en todos los casos alargar la esperanza ha sido como enamorarse de las reliquias sin saber que eran las ruinas de mis propios mundos inventados. 

Pero supongo que es justamente el error por lo que te recordaré. Como si se hubiesen sumado todas las equivocaciones y el resultado fuera un acierto, tú y yo nos hemos vivido de todas las maneras hasta darnos cuenta que solo sabemos querernos de una, libres.

Gracias. Como siempre. Has sido un tiempo lleno de batallas injustas en las que perder y rendirse eran la misma victoria. Pero eso siempre lo sabemos después. Así que ahora, en este después en el que nunca entiendo mucho, confieso que no sabes cómo me gustaría tener que repetírtelo…todo. A mí, que sólo sé amar lo que no dura, me gustas desde que intuí que no te quedarías. Y ahora que te escapas para siempre, me fascinas porque te has resistido, y te has rebelado y no has parado hasta hacerte conmigo. Me encantas porque te vas y al final no pesas más que la memoria de todas esas veces en que te imagino sonriendo. 

Queridas y queridos, este año y yo hemos aprendido que no tener que hacer preguntas ya es la respuesta. Que el amor es solo eso con lo que medir la distancia. Y como dice una amiga, para saber a cuánta distancia estás de alguien, basta con abrazarle. Así que gracias, porque cerca de ti todo ha sido magia. Del al 1 al 10, me guardo el secreto... 

Querido año 2021, gracias por cada una de tus inesperadas aventuras, por cada una de las ciudades en las que te he perseguido sin que me esperes porque al final siempre has sido tú quien que me encontraba a mí. Maldito año, yo te odiaría pero es que te quiero como si estuviera eligiendo. Te he disfrutado como si tú, que me conoces, lo hubieras decidido así. Y ahora que te vas como si nada y yo no puedo despreciarte, entiendo que lo nuestro siempre estará a punto de empezar cada vez que te marchas. Como ahora.

Pues gracias 2021. Sin corazón. Toda tuya.  

martes, 23 de noviembre de 2021

Elogio a todo lo relacionado con el paso del tiempo II

Lo atractivo de la historia no es lo que trasciende, si no lo que se deja sin contar. Yo nunca lo cuento, pero siempre seré capaz de recordar qué llevabas puesto las veces que te he visto. O que tiembla un beso en tu mejilla cuando me lo pides, o que tardo exactamente 20 minutos seguidos en dejar de sonreír cuando apareces…

Sin embargo, hay cosas que no se pueden contar porque esta vida es imprecisa y sigue haciéndome señales de esas que no llevan a ninguna parte. Lo que no puedo contar es que a estas alturas de mi vida, y a esta distancia de la tuya, sigo dudando entre dejarme llevar o dejarme caer porque luchar contra lo que no quiere ser contado sería provocar que el vértigo comience a perseguirme y consiga arrodillarme. Y ya sabes que yo de rodillas me vuelvo muy valiente… 

Aquí, en lo alto de esta foto en la que Felipe II miraba su monasterio y yo a ti, aún dudo entre dejar que la historia me sorprenda por la espalda o desear que me olvide para siempre. Porque quizá no lo entiendas, pero hay historias tan excepcionales que prefieren no ser vividas por no condenarse a eso tan corriente de quitarse la ropa antes que los miedos…

Así que desde aquí, desde esta parte incierta de la historia donde tú eres tierra de nadie y el amor ha confundido mi destino otra vez… desde aquí, donde puede que no quede mucho más que contar pero sí que vivir, te voy a guardar esta imagen por si algún día, al encontrarnos de nuevo, la historia me ha hecho historia y a mí solo me quedara esta sonrisa que deshielas para reconocerte…

miércoles, 3 de noviembre de 2021

Madrid

Madrid es esa ciudad que me olvida porque no puede quererme. Yo siempre cuento que no me gusta tanto, pero es la mentira en la que escondo que jamás me quedaría por temor a que me haga suya. Y entonces, duela más un perdón que me conmueva, que todos esos visitantes que tienen muchas más razones que yo para besarla, que solo tengo las ganas. Tú puedes pensar que solo quiero tenerte, pero la mentira es mucho más simple. Hay ciudades mucho más acogedoras, pero es que a Madrid no se la olvida en otro cuerpo, porque solo ella es capaz de encontrarme en la lluvia y convencerme que en los charcos de la calle se refleja aquella playa en la que Lady Madrid sí existe…

La mentira es mucho mas simple que la verdad cuando asumes que Madrid tiene ese clima imperfecto de frío y sol que se empeña en llevarme la contraria. Como ella, que tiene una luz que no consigo traducir, una piel tan libre que no tiene piedad ni acepta nostalgias cuando me habla de otra piel y no es la mía…Yo ya sabía que esta ciudad nunca está si la necesitas, pero es que luego es tan hábil que cuando menos te lo esperas, se te cuela dentro y te hace sonreír con esa mezcla absurda del recuerdo feliz de haberla vivido y la dulce tristeza de saber que tienes alguien a quien olvidar… 

Tengo que irme, es lo que siempre repite. Como quien huye por instinto antes que amanezca para cerrar así las puertas de cualquier mañana de mañana. Porque Madrid solo es presente, y eso significa que cuando la tengo delante en mi reloj siempre son menos cinco, y yo llego tarde otra vez... La vida deprisa, como si quisieran robarme un tiempo que en realidad nunca es mío. Como si ese espejo y yo nos dejáramos vencer con esa foto porque es más fácil creerme una mentira que no pedirte 100 veces que te quedes. Como si un taxi supiera diferenciar en una despedida quién es quién se queda, y quién es quién se marcha, quién trajo esta tormenta, y quién se la lleva… 

Querida ciudad, me quedaría mil millones de besos contigo, pero la vida está llena de tus sueños y sé que si cierro los ojos, no serás Madrid cuando los abra…

domingo, 26 de septiembre de 2021

Lady Madrid

Lady Madrid no existe, 
pero me la he inventado
y os la presento. 

A Lady Madrid la conocí en una playa. Da igual el nombre y no importa la playa. Cuando apareció, tenía pinta de niña pero en un descuido mío, ella se creció mujer y yo adolescente. Y ya no hubo manera de estar a la altura de sus años. Tiene la edad de una condena ejemplar, los daños de aquella guerra mía, la vida esa que viene sin que la llames a recoger lo que es suyo. 

Mientras la tuve delante, la observaba sin saber qué hacer, y miraba el reloj solo para saber cuál es la hora exacta en la que se acaban los deseos porque seguir allí era un lujo con el que vencer al desencanto. Cualquier camarero hubiera dicho que era imposible mantener la sonrisa al ritmo de su voz, o guardar el equilibrio al lanzarse al vacío por sus piernas. Pero es que Lady Madrid es así. Tiene la elegancia mezclada con el descaro, y te revuelve entre el romanticismo y su provocación. Ella es así. Y habla como burlándose del pasado. Y se ríe del presente como si la libertad estuviera de su parte. Es que Lady Madrid es de esas que primero te miran en la fiesta, luego se saben tus canciones, y por último, te reducen con su perfume... Y luego te sueltan. Porque Lady Madrid no se queda, pero te atrapa. Conmigo lo hizo. Y al final de aquella noche ya solo me quedaba arena entre sus besos y el sabor a paraíso en todas partes. 

Lady Madrid no existe pero yo estuve con ella. Y no se si volverá porque el futuro es más suyo que mío. Pero si tuviera que elegir, me verías sonriendo. Porque Lady Madrid es inventada pero real. A mí me encanta cuando habla como si no tuviera miedo, como si ya se hubiera cobrado las deudas de cualquier nostalgia y tuviera controlado su destino en un puzzle de muy pocas piezas... A mí me conquistó cuando afirmó que para ella, el amor solamente es mamá, y el sexo algo tan común como su frescura. 

Ya te lo he dicho, Lady Madrid no existe pero estuvo conmigo. Yo no sé si podré olvidarla como si la hubiera querido, pues es la mejor manera de recordar a alguien, con cariño. Y no con hambre. Pero es que, a Lady Madrid le sobran los afectos porque ella es lo que hay entre la ternura y el vicio. Tampoco sé si podría tenerla si tuviera que olvidarla. U olvidarla si pudiera tenerla… porque ella es al mismo tiempo un juguete para mayores y la niña que juega contigo. Y conmigo… 

Lady Madrid no existe, pero sucedió. Y luego se fue. A mí me dejó su olor en la ropa, un chicle en la mesilla y una nota en la que firmaba con su nombre esta bala en mi memoria: “Nos vemos en Madrid…” 


viernes, 11 de junio de 2021

Lo que hemos aprendido

Una vez me dijeron que para educar hay que estar muy decidido y ser muy constante, tener paciencia y tener liderazgo. Con el fin de curso ya encima y en un intento por filtrar todo lo que hemos aprendido estos meses, creo que me falta gratitud para agradecer la lección que yo me llevo. Queridos chicos y chicas, hay cosas que no se pueden explicar, como una sonrisa noble moldeando, y casi pervirtiendo, esta sonrisa mía que ahora es toda vuestra. 

Gracias por la luz con la que me habéis hecho brillar hasta en los días nublados. Si hay algo que no voy a olvidar es que en los Los Albares siempre amanece soleado por la compañía, y no por el clima. Gracias por cada clase, por cada recreo, por cada pasillo. He sido intensamente e inmensamente feliz en cada good morning, en cada mirada, y en cada maestra que me habéis regalado. Y ha sido fantásticamente maravilloso sentirme una más en cada canción, en cada tik tok, y en cada conversación…

Como dice el poeta, “viajar a la infancia no es volver al niño, si no rescatar al hombre.” Así que, gracias por devolverme la adolescencia, por empujarme a los 15 y lanzarme contra la ilusión mágica que solo se tiene de joven. Querida Cieza, tienes las flores más bonitas creciendo alegres y firmes. Queridos alumnos y alumnas, mil millones de gracias por tanta generosidad, por ser tan valientes, y por transmitirme el valor y los valores a través de la educación y el tiempo que hemos compartido. Yo hoy me despido pero me quedo. Y me quedo con la tierna e inocente primavera de 1ºC, el bullicio vivo y alegre de 3º B y la revuelta y traviesa convivencia de 3º C. Me quedo con las ganas de soñar de Administración y el corazón limpio de unos mecánicos que van a ser los mejores…

Esto es un gracias por encender esta parte de mi vida y por hacerme protagonista de un espectáculo que solo puede ocurrir con vosotros en el aula. Pero sobre todo, es un gracias por avivarme por dentro, enseñándome que la edad con la que quiero vivir consiste solo en mantener la travesura en la mirada y la paz en la sonrisa. 

Por mi parte, solo puedo deciros que seáis lo que queráis ser, pero sed buenas personas porque para eso ya os sobra el talento. Porque los buenos siempre ganan y porque siempre existirá la posibilidad de hacer las cosas bien. A mi lo único que me ha hecho mejor profesora ha sido miraros a los ojos y tener vuestra sonrisa, porque lo que ya sabíamos es que divertirse es lo contrario de trabajar. 

Incansables conquistadores de sonrisas, alegres vividores, curiosos, inquietos… no crezcáis nunca, vuestra juventud siempre me hará afortunada. Y en mi memoria, los maestros seréis siempre vosotros. Y vosotras ;)

Un abrazo muy fuerte de la profe que habéis reinventado. 
Un gracias enorme de Irene.

martes, 1 de junio de 2021

Blue

A ti.

Y al mar que contienes. Bienvenida a este naufragio del silencio. Porque estas olas son de tu azul y este azul es de tus ojos. Y esos ojos de una luz que ya es paisaje para siempre. Si no fuera la cobarde que soy, me encantaría decirte que aún recuerdo todas esas veces que me bebí secretamente el aroma de tu voz sin saber que un ojalá se me iba a enredar entre mi pecho y tu espalda. Y en mi escalada criminal hacia ninguna parte, confieso que me has dado tanto miedo que decir te quiero era como tomar una curva, detrás de otra… quién iba a saber que el privilegio era no hacerse preguntas y que el tesoro ya era tu duda durmiendo en mis manos…

Pero gracias por este carnaval de emociones. Yo ya me quito la máscara. Y también sigo aquí para rendirme en este corazón donde la ilusión crece salvaje y la vida me traiciona cuando me hace sonreír con la mirada equivocada. Sigo aquí, buscando la pieza que falta en mi infancia, quitándome de encima el abrazo que es tuyo mientras te imagino en los lugares que te explico en las postales…

Pero sigo aquí, y acabo de inventarme un mundo nuevo para perdonarme la última vez que intenté etiquetar este amor, como si así hubiera sido posible poder permitírmelo. Pequeña Libertad, es la sensación de haber crecido para quererte mejor. Gracias por traer el rastro de ti y vestir mi rutina a tu manera, por prestarle tu nombre a un deseo, un suspiro a este sueño, la cintura a esta fantasía…

Voy a seguir precisamente aquí, con mi alma y mis promesas y mi hambre por ti. Y seguirá mi latido. Y seguirá la vida provocándome en esa cumbre ya sin banderas, donde tu cara será siempre un desliz y lo nuestro una guerra donde no nos rozan las heridas…

por echarte de menos de esta manera…