
Acabo de encontrarme esta foto. Debe tener unas horas. Recuerdo que era jueves y que estabamos en Madrid. Recuerdo también que queriamos desayunar café con donuts y tostada con tomate, por supuesto. Después probablemente me duché y recojimos la habitacion. A lo mejor en esos tiempos aun te decia a los ojos que daría todo por verte feliz. (Que desde el primer día yo también tengo ese miedo a perderte.) Quizá por aquel entonces, "dormiamos tan juntos que amaneciamos siameses" o quizá no...
Lo peligrosamente rápido que pasa el tiempo. Lo jodido que puede llegar a ser darse cuenta de que las cosas cambian. Cuanto de todo lo anterior no es mas que polvo que pisar para tus pies descalzos. Cuanto no es más que una mentira de verdad. Por suerte, algunas cosas que se ven en la foto siempre seguirán ahí. No sé. Seguirás jugando entre las cortinas cuando menos me lo espere o seguirás persiguiéndome hasta ahí para vencerme con esta imagen. Pero lo más importante es que a 13 de Noviembre de 2o1o las cosas están como siempre. Que aún estamos a tiempo. O que a que tiempo estamos aún... Y que sí. Que lo que aparece en el espejo eres tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario