Balas Perdidas
sábado, 3 de marzo de 2012
Lo hice
Crucifiqué a Dios en mi espalda para que no se olvidara de mi. Y a ti te puse el pecho para que creyeras.
Pero no funcionó.
Y os entiendo a los dos.
1 comentario:
Anónimo
18 de abril de 2012 a las 19:47
no abandones esto
Responder
Eliminar
Respuestas
Responder
Añadir comentario
Cargar más...
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
no abandones esto
ResponderEliminar