lunes, 30 de abril de 2012



La distancia entre tu y yo se mide en centímetros desde el primer dia. Somos como dos imanes que aprendieron a repelerse si estan lejos. El segundo dia te llenaste los huecos de mi y en el tercero escurriste el pasado con mis manos. Yo te esperaba y siempre aparecías. Nos paseamos por la primavera hasta que Agosto nos derritió por completo. El otoño no nos devolvió la forma y la formula ya se vendía en el mercado nocturno. Amar y odiar se ajustaron a los hechos en la necesidad de vivirlos y en la tentación de vivirte. No voy a mentir. Me envolvió tu inmensidad y te di vida a cambio de vida. Encuaderne mil palabras para que ningún viento se llevara lo nuestro y te he perseguido por mas ciudades de las que han pisado estos pies enamorados de tus pies descalzos.

Tenerte delante se convirtió en otra forma de sentir placer. Tenerte delante ha sido anularme la experiencia. Creo que si Dios me hizo afortunada en muchas otras cosas fue para que no te contara aquel primer dia -en que no nos dijimos no- toda la suerte que tenia por tenerte delante. Pero mas importante que la suerte, han sido las ganas de tenerte siempre.

1 comentario: