lunes, 20 de agosto de 2012

Ruido


Pedirte un taxi fue mi ultima estupidez. Cerré las ventanas pero no corrí las cortinas y pegué un portazo en mi vida.
En ese momento cayeron al suelo todos los papelitos en los que se leía que yo era para ti. Las cicatrices que habías contado y por las que te habías interesado fueron una a una reinventando historias llenas de prisas. Y los lunares con los que dibujabas constelaciones por mi piel ya no daban para mas noches de luna. El Ruido que tanto sonaba no era la mejor canción y tenias razón, Could you be loved habría sido la mejor opción.

Lo mucho que me cuidaste. Y lo poco que te he dado las gracias. La de veces que me bajaste el sol sin importarte dejar a oscuras al resto de la humanidad. Y aunque fue el mismo sol el que me quemaba en las manos fue increíble saber que aún queda alguien dispuesto a jugarse un viaje al fin del mundo conmigo. 

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