Desde tu guerra no ves mi situación. Levanta la cabeza y observa. Hondean banderas blancas. Quiero un pacto de armonía. Un armisticio de paz. Un acuerdo de fin de trampas. Que tengo los folios viciados y las manos arriba. Todo el tiempo. Y tengo los ojos cedidos. La voluntad vendida. Y los alientos contados. No me preguntes si tengo el amor. Porque lo tengo alcanzado (por balas-perdidas). Pregúntate tú si quieres que lo use. Que lo aplique. Que lo explote y lo abuse y lo someta. Pero por favor, no me lo dejes doliendo en los brazos.

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