Nos cargamos a Dios
Y nos inventamos los caprichos
Jugamos con fuego
Y fantaseamos
Con la velocidad
Y los golpes
Desde el principio
Creímos en una película
Que nunca vimos
Planeaste los privilegios
E improvisaste el equilibrio
Por la línea de los límites
Que destruían
Al único Dios
Que nos creía
Levantamos otra fé
A prueba de vaguezas
Ingeniamos el perdón
de antiguos pecados
Y obviamos las secuelas
Lavándonos bien
Las manos
Trajiste el verde en tus zapatos
Y con el semáforo
En rojo mucho tiempo
Te oí decir
¡Cruza!
Muñequito de luz
Confusa
Desconcertante
Trastornada
Absurda y
Ridícula
No digas lo siento
Nos cargamos a Dios
Y no satisfecha
Me cargué también
Tus sueños y tus intrigas
En la espalda
No digas lo siento
Calculaste tu miseria
En kilómetros
Ideaste este tipo
De interés
En la soledad de
Tu instinto
Le pusiste un buen precio
A las ruinas
Para tapar los huecos
De tu falsa inconsciencia
Usaste la ambigüedad
Hasta que se inflamó
Y nos estalló en
La cara
Tan dura
Que tienes
Triste
De no tener absolutamente
Nada
Por lo que jugarte la vida
No digamos lo siento
No volvamos a pedir perdón
Perdónate tú
Porque cuando el perdón
Se acaba
Somos nosotros mismos
Quienes tenemos que perdonarnos
No digas lo siento
Perdónate tú
Las putadas de tu tristeza

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