sigo viviendo mi historia desde dentro del laberinto. hay mil puertas que abrir. y yo me he empeñado en querer volver por donde vine. en querer volver con quien vine.
soy la bestia que solo llega a estar encantada. y cuando el humo cubre la ciudad, es porque estoy frotando las promesas para crear alguna luz que ilumine esta ceguera. que me explique como la humanidad se ha pintado este presente, con el futuro que tenía. la historia no nos quiso y me dejó un ala rota para que no se me olvide. para no volar muy alto de la realidad. te lo dije: hay pasados que me prenden. hay mentiras que me crean
hay verdades que nunca lo fueron...destacar de entre la escoria no me convierte en paraíso
hay distancias que me miden. tengo mucho que perdonarme cuando quererte ha sido lo mejor que me he querido.
y cuando no hay luz, solo hay voces y caras que conoces muy bien.
me quedé dentro del laberinto. con la tierra para mi, y el aire a tu favor. detrás de cada puerta incorrecta pusieron pieles de animal para no morirse de frío. nadie quiere que desistan los valientes, no hay ningun cuento en el que se rindan.
es mejor prometerles un final feliz escurridizo. como cuando haces mas pequeña una portería cuando nadie está mirando.
el vacio. lo que llena
y los espejos. pedirse mucho perdón. poner cara de que toda irá bien. poner tono de guerrero y decirse en voz alta que el amor fue solo una actitud y ella, una forma de vivir
intento cuidar el barrio para que vengan los alquilados a decir: nunca olvidaré su libertad, la noche que me emborraché y las mil maneras que tuvo de hacerse la maleta y no llegar a irse jamas.
y que la calle responda: si no se quedó es porque nunca llegó a venir
y yo diga en voz alta: ¿quien?
y cruce un vendaval por mi pecho que confirme que sea el que sea el dios que sople el aire coge aliento de tu olor. y se llena la boca enrabietado preparándose para la próxima vez que alguien te nombre y yo me haga la sorda
me esquivo muy bien. y me recuerdo a ti. porque te nombro hacia dentro y escuezo como fuera de la ley. y lloro de placer para dar la cara sonriente a la tristeza. para que nadie lo entienda. para que sigan sin entenderlo y sin entenderme.
me toca vivir porque son las reglas del juego. lo peor de la guerra es entenderla. y esta falsa paz eléctrica que mata cuando alguna pasión me moja los ojos.
encendí una playa a pesar de las mareas. y tu apagaste la luz antes de cerrarla. para siempre. y rompe en mi cara una ola de aquellas sonrisas despreocupadas que te tenían. y quererte es como beber agua salada solo porque me encanta el mar.
la niña del carnet juega conmigo. y lanza los dados: el silencio es parte de la partida.
por eso hay quien se marcha
por eso yo sigo jugando
y sonrío, como si ganar(te) fuera algo que yo supiera hacer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario